¿Cómo y dónde se lavaba?
Desde la contigüedad el ser humano viene aseado sus prendas de vestir usando
diferentes métodos: golpeando la ropa en piedras, a la orilla del Río, con
palo, tirándola a la pared, además de dejarla en remojo para ablandarle el
sucio.
Quien lo diría: a mediado del siglo XIX,
lavar la ropa era tan tedioso y forzado, que se llegó a convertir en una
pesadilla, las mujeres eran las encargadas de esta ardua tarea; en los hogares
con mayor posibilidad económica contrataban señoras para este pesado
trabajo. Se lavaba a mano, en unos utensilios hechos de tablas de
madera, llamadas Bateas, los fabricantes dejaban secar la madera durante un año
y ocho meses para asegurar su mejor funcionamiento. Luego aparecieron las
bateas de zinc, vidrios e hierro.
Secado
y planchado
La
escurridora fue diseñada por George Jee en 1779. La ropa era tendida en
una habitación para escurrir al agua con unos rollitos y luego cuando estaba
casi seca se planchaban con unas planchas de hierro calentadas al fuego.
La primera maquina de lavar, nace en Inglaterra, en el año 1691, utilizaba
varias paletas en su interior para quitarle el sucio a la ropa. Fue su
acogida, aunque tenía la desventaja de destruir la ropa, y su vida útil
era limitada. El mundo aplaudió la llegada de la llegada de las primeras
lavadoras eléctricas, en 1906.


Mujeres Lavando la Ropa
http://www.youtube.com/watch?v=nSRd9tuCH8E